lunes, 26 de enero de 2009

Presentación oficial

Para el mundo soy Anaclara desde un frío 4 de julio de 1989, cuando apurada, como de costumbre, llegué a Pujato, prematura y con premura, con ansias de supervivencia, de respiración y de sol.
Anita para algún amor, Ana para la mayoría de mis amigos, Ani, para quien desee simplificar la cuestión, y la simple Clarita para los que más más me quieren.
Mis metro sesenta y algo, mi color morenón con ojos mestizos y mis rulos (que me reflejan y sintetizan) encierran todo mi universo ajetreado y - espero- infinito.
Soy de un pequeño pueblo que intento urdir desde chica, cuando a los 12 años logré ganar mi primer premio literario en España, indicio de que mi vida estaría felizmente signada por las palabras, palabras que me dan vida, que me justifican y son mi esencia y mi sentido.
Debo reconocer, con el espíritu a gritos, que mi sangre está llena de letras poblada de espacios a los que sólo acudo cerrando los ojos o garabateando hojas y hojas.
Es así, desde chica, desde que mi familia - de la que no puedo estar más orgullosa- me abrió el corazón y la cabeza con un libro, con varios de ellos, con un ejército de libros. Hay frases que perduran, y no puedo olvidar, la típica de mamá: “Nuestra herencia es la biblioteca”.
Hoy no puedo estar más agradecida y más confiada del bien que nos hicieron a mí y a mis tres admirables hermanos: Ana Laura, que deslumbra de belleza y entrega al prójimo, Manuel, con los ojos más lindos de la Tierra y la bondad a flor de piel y Gaspar, que conjugó inteligencia, risa, música y voluntad para hacer de sus días, toda una aventura.
Si tengo que presentarme, cómo no nombrar a mi Piru, mi abuela, de esas abuelas grandes, que son una especie de mito, monumento y religión. Mis papás María del Carmen, Directora de una escuela primaria y Edgardo, electricista y artista, son el complemento ideal y la causa última de mi persona. Son mis maestros.
¿Qué más? Amo la libertad, (con total compromiso y responsabilidad), amo los mates en familia, amo hacer cosas, no puedo estar quieta y mucho menos sin crecer, ese sería mi pecado. Eso es lo que amo, saber, aprehender, crear. (que como siempre digo es una manera de creer). Leo por placer, escribo como evasión y más aún, por amor, y trabajo y lo sigo haciendo desde que soy bien chica.
Suelo identificarme con un cuento de Galeano, “La función del arte”; cuando un nene, observando la majestuosidad del mar, le ruega al padre:”Ayúdame a mirar”... Esa postura es la que deseo: una actitud de permanente apertura y superación para descubrir las tramas, los vaivenes y los milagros del mundo.
Daniel Vignetti, es un uruguayo a quien alguna vez se le cruzo una Anaclara. La cuestión es que hizo un relato tan similar a mi persona, que empiezo a creer que esa “Lejana” que alguna vez supo imaginar Cortázar, existe, realmente...la canción es la siguiente:


Anaclara
Con un grafo
ella escribe en las paredes ”resistir”,
bufanda rojinegra por la espalda,
minifalda,
Anaclara.

Borra infancia
aprendiendo en bellas artes a crecer,
con pechos de rosales sin espinas,
agua marina,
Anaclara.

Es de agua
cuando el hijo se enamora de la sed
y si el niño le regala una amapola
llora sola,
Anaclara.

Nunca encuentra
porque busca siempre el modo de no hallar,
aunque sabe que lo nuevo se conquista,
anarquista,
Anaclara.

Si la hieren
de tan tierna tiene miedo de morir
y entonces pone espinas en las rosas,
temerosa,
Anaclara.

De mañana
va tejiendo los telares de la duda,
aún desnuda preguntándole al espejo
un consejo,
Anaclara.

Si el camino
Anaoscura siempre claro quieres ver,
nunca dejes,
Anaclara, tu locura compañera,
tu locura de palomas casi halcones,
tus pasiones,
Anaclara.


Soy una apasionada, tengo fuertes raíces pero estoy llena de ramas. Soy un árbol. Soy ANACLARA.

1 comentario:

Aldonza Lorenzo dijo...

La pucha, qué fuertes que pueden ser las palabras! Tan fuertes que yo acabé por quedarme sin ninguna.
Hermosa presentación y un orgullo la canción que te escribieron.
Es la primera vez que un blog me conecta con quién está del otro lado como lo hacen los libros. Hermoso este puente "Quijotadas".
Anaclara, ha sido un gusto.